El Pan Bon es uno de los sabores más representativos de la Semana Santa en Panamá, especialmente en la provincia de Colón, donde este dulce de color oscuro, aroma a especias y sabor a miel se convierte en protagonista de la temporada.
- Azúcar
- Anís
- Canela en polvo
- Frutas cristalizadas
- Pasas
Su combinación da como resultado un pan húmedo, especiado y ligeramente dulce, considerado un verdadero manjar por los panameños.
Origen del Pan Bon en Panamá
De acuerdo con historiadores, el Pan Bon tiene raíces afroantillanas. Los colonenses aseguran que este alimento proviene de los primeros asentamientos de afrodescendientes en el país, especialmente durante la época de la construcción del Canal de Panamá.
Sin embargo, la presencia africana en Panamá se remonta incluso al siglo XVI, con la llegada de personas provenientes de regiones como Guinea, Senegal y Angola. Más adelante, a inicios del siglo XX, otra oleada migratoria desde las Antillas reforzó estas tradiciones culinarias.
Además del bon, platos como el arroz con coco, el pescado con escabeche y el bacalao también forman parte de esta herencia cultural.
Más que un alimento: significado religioso y cultural
Para algunos creyentes, el Pan Bon simboliza el pan que partió Jesús durante la Última Cena. No obstante, muchos panameños lo consumen simplemente por tradición o gusto, más allá del significado religioso.
¿Con qué se come el Pan Bon?
En la costa atlántica, especialmente en Ciudad de Colón, es común acompañarlo con:
- Queso amarillo
- Mantequilla
- Café negro
- Té
- Chocolate caliente
- Leche
Colón y Río Abajo epicentros del Pan Bon
Aunque otras provincias como Panamá también lo elaboran, Colón sigue siendo la cuna de esta tradición. Durante Semana Santa, las calles del Casco Antiguo se llenan de puestos familiares que ofrecen bon de distintos tamaños, formas y decoraciones.
Los precios pueden rondar desde los $4.50 en adelante, dependiendo del tamaño, y muchos panameños prefieren viajar hasta la costa atlántica para disfrutarlo en su lugar de origen.