En una entrevista exclusiva, el presidente de la República, José Raúl Mulino, compartió su evaluación de los primeros 100 días de su administración, destacando los desafíos que ha enfrentado, la relación con la Asamblea Nacional y los problemas prioritarios que afectan al país, como el desabastecimiento de agua.
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“Poner la casa en orden” Mulino subrayó que uno de los mayores retos de su gobierno ha sido comenzar a reorganizar el aparato estatal. “Aquí ha habido, todos los días, muchos desafíos. El más importante es poner la casa en orden. Esto era un verdadero desmadre”, señaló el mandatario, haciendo referencia a irregularidades encontradas en contrataciones públicas y la falta de contratos firmes en proyectos millonarios.
Relación con la Asamblea y el presidente
Aunque el presidente no cuenta con una mayoría legislativa, afirmó que esto no le ha representado un obstáculo. Destacó la “plena comunicación” y “fluidez” que ha mantenido con la Asamblea Nacional para abordar los temas clave, indicando que seguirá trabajando de manera coordinada en los próximos años de su mandato.
En cuanto a su relación con la Asamblea Nacional, el mandatario resaltó que, aunque no cuenta con mayoría legislativa, esto no le preocupa, ya que mantiene una comunicación fluida con los diputados. “Me seguirán llevando los temas allí en los años que me quedan de gobierno”, subrayó.
Crisis de agua y protestas
Mulino también abordó el tema del suministro de agua, calificándolo como una de las principales fuentes de descontento entre la población. “Gran parte del descontento nacional estriba en la falta de agua... y tienen toda la razón para protestar, porque no les llega agua”, admitió. Anunció que el director del IDAAN, Rutilio Villarreal, ofrecerá una conferencia de prensa para informar sobre las acciones que se están tomando para solucionar este problema.
Presupuesto y conversaciones clave
En cuanto al presupuesto nacional, el presidente destacó que se están realizando ajustes. “Medir aportes presupuestarios contra el PIB es agua y aceite... el PIB es una expectativa, la renta es plata en el banco”, comentó Mulino.
Asimismo, informó que ha mantenido reuniones con la presidenta de la Asamblea, Dana Castañeda, y el director de la Comisión de Presupuesto, Benicio “Chello” Gálvez, con el objetivo de garantizar que el presupuesto sea aprobado antes del 31 de octubre, coincidiendo con el cierre de las sesiones extraordinarias destinadas a discutir temas relacionados con la Caja de Seguro Social (CSS).
Mulino también defendió sus nombramientos en puestos claves, como el de Narciso Arellano Moreno en el Tribunal Electoral, destacando que es la primera vez que se designa a un magistrado sin vínculos partidistas. “Soy presidente de todos los panameños, no de un partido político”, afirmó.
El presidente también se refirió a su agenda personal y la carga de trabajo que enfrenta. “La Presidencia es algo que desgasta”, confesó, mencionando que termina exhausto cada día debido a las múltiples responsabilidades que implica el cargo.
Mulino y su plan de una Asamblea Constituyente
Finalmente, Mulino adelantó sus planes de convocar una Asamblea Constituyente Paralela durante el último año de su gobierno, con el fin de avanzar en la reforma constitucional. Aclaró que este proceso no tiene la intención de ser percibido como un “golpe de Estado” y que el próximo año será de “alfabetización constitucional” para preparar al país para este proceso.
El presidente también hizo referencia a los polémicos VarelaLeaks y a su encarcelamiento en años anteriores, mencionando los desafíos legales que enfrentó durante su juicio.
Con estos primeros 100 días cumplidos, Mulino sigue enfrentando desafíos, pero asegura estar comprometido en trabajar por el bienestar de todos los panameños, con la mirada puesta en los próximos años de su administración.




