Un ladrón fue captado infraganti cuando intentaba romper el vidrio de un Mercedes Benz blanco, propiedad del dueño de un pub en Irlanda.
Las imágenes de una cámara de seguridad muestran al sujeto intentado varias veces con una pequeña piedra. Ante los intentos fallidos, buscó un arma más poderosa.
Armado con un grueso ladrillo, el ladrón hace un último esfuerzo, pero el ladrillo rebota y se golpea el rostro, terminando en el piso y bañado en sangre.
Cuando el dueño del auto y su novia salieron (desconociendo lo ocurrido), intentaron ayudarlo pensando que había sido atropellado.
El colmo es que el ladrón intentó chantajearlo, pidiéndole 50 euros para tomar un taxi y amenazándolo con que lo acusaría con la policía de que le había dado una paliza. Con lo que nunca contó es que su hazaña había sido grabada.
FUENTE: RI