Que cercas y controles de seguridad separen años de tu vida, de la libertad es sin duda la peor condena, pero en el corazón del hacinamiento hay quienes intentan cambiar lo que un error propuso. Se trata de 742 privados de libertad que han puesto en marcha una planta de reciclaje en el patio de La Joyita.
FUENTE: Milagros Córdoba