La práctica ancestral de grabarse el cuerpo con fines punitivos, rituales o decorativos, que durante milenios se ha extendido por los cuatro puntos cardinales, se coloca bajo la lupa del Museo del Quai Branly en "Tatuadores, tatuados", la muestra más larga programada nunca en ese templo de la etnología.
FUENTE: EFE