WASHINGTON ( AFP ) El banco central estadounidense (Fed) se reúne el martes para analizar su política monetaria cuando la coyuntura mejora en Estados Unidos, a pesar de lo cual no modificará su enorme apoyo a la recuperación.
El comité de Política Monetaria de la Fed (FOMC) anunciará tras la reunión que la Reserva Federal mantendrá en vigor, como viene ocurriendo desde 2008, su tasa directriz en casi cero y continuará hasta junio su operación lanzada en octubre para hacer bajar un poco más las tasas de interés de largo plazo.
El informe oficial sobre el empleo en Estados Unidos divulgado el viernes dio cuenta de una mejoría cada vez más palpable del mercado de trabajo, con contrataciones masivas por tercer mes consecutivo en febrero.
Joel Naroff, de Naroff Economic Advisors, resume la situación en estos términos: "El mercado de trabajo está renaciendo y la única cosa que impide que la economía crezca más rápidamente es el elevado precio de la gasolina". En términos generales los dirigentes de la Fed no comparten esta opinión. Sobre todo, no están convencidos --y muchos de ellos han tenido la oportunidad de decirlo recientemente-- de que la mejora de la coyuntura sea suficientemente fuerte y viable como para justificar que la Fed comience a reducir su apoyo a la recuperación.
El presidente de la institución, Ben Bernanke, se mostró el 1 de marzo último ligeramente más optimista que antes sobre las perspectivas de la economía estadounidense. Señaló, sin embargo, que ésta se veía aún frenada por un cierto número de obstáculos, como el marasmo del mercado inmobiliario y el aún insuficiente poder adquisitivo de los estadounidenses.
Según una fuga informativa de la que se hizo eco The Wall Street Journal el miércoles, los dirigentes de la Fed piensan más en aumentar su apoyo financiero a la economía que en reducirlo.
Según el diario, contemplan nuevas inyecciones de liquidez por la vía de compras suplementarias de títulos en los mercados cuyos efectos potencialmente inflacionarios serían "esterilizados" con contra-medidas.
Según los economistas de IHS Global Insight, la Fed no cambiará nada el martes, pues "quiere dar más tiempo a los mercados para que digieran los grandes cambios decididos" durante la última reunión del FOMC en enero.
El comité había anunciado entonces que el estado de la economía era susceptible de justificar el mantenimiento de una tasa directriz "excepcionalmente baja" (fluctúa actualmente entre 0 y 0,25%) al menos hasta fines de 2014.
El economista jefe de Morgan Stanley, Vincent Reinhart, piensa que hay "tres posibilidades sobre cuatro" de que la Reserva Federal siga flexibilizando su política monetaria ultraadaptativa "hasta junio".
Reinhart justifica esta previsión por el hecho de que la Fed "querría mostrarse discreta en el segundo semestre" antes de las elecciones presidenciales y legislativas de noviembre y, por tanto, podría actuar con precaución en relación con la inflación.
Según Joseph Lavorgna, del Deutsche Bank, será en la siguiente reunión del FOMC, en abril, cuando las cosas podrían cambiar. En su opinión, el comité dispondrá entonces de "más informaciones" sobre el estado de la economía para decidirse.