En lugar de ahondar en esa retaíla de tuits que publicaba el rapero meses atrás para asegurar que quería divorciarse de ella al tiempo que acusaba a la matriarca del clan Kardashian de querer explotar comercialmente a sus retoños, la estrella televisiva Kim Kardashian ha optado por sincerarse, en su última entrevista, sobre el miedo, la preocupación y la angustia que le invadieron cuando su marido Kanye West contrajo la enfermedad del coronavirus poco después de que se declarara oficialmente la pandemia.
"Kanye lo tuvo al principio de todo, cuando nadie sabía realmente lo que estaba pasando. Fueron unos días de mucho miedo e incertidumbre. Tenía a mis cuatro niños en casa y nadie más que nos pudiera ayudar", ha manifestado sobre los entresijos de su situación familiar de entonces.
Pocas semanas después y una vez recuperado, el músico se atrincheró en el amplio rancho que posee en el estado de Wyoming para trabajar en su nuevo proyecto discográfico.
Por otro lado, Kim Kardashian ha querido señalar en su charla que la difícil coyuntura que atraviesa el mundo debería servir como toque de atención para modificar ciertos hábitos y dinámicas que, ciertamente, hacen que la vida en el planeta sea cada vez más insostenible: "Puede que el planeta necesitara un respiro. Soy muy respetuosa con los procesos, y quizás todos necesitábamos tomarnos un respiro, vivir de otra manera y resetear", ha indicado.