RIO DE JANEIRO, (AFP) - El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, inició este lunes, a un mes de la Copa Confederaciones, una gira de tres días en Brasil que comenzó en Natal (noreste), donde se mostró satisfecho por los avances en su estadio, que va "dentro del cronograma".
En su gira por Brasil, Valcke visitará también Brasilia y Rio de Janeiro, sedes de la apertura y final del torneo de junio, considerado un ensayo para el Mundial de 2014.
El estadio Arena das Dunas de Natal, que sólo será sede del Mundial, está concluido en un 61,4%, según el sitio web del gobierno para el torneo del orbe.
Valcke visitó las obras con los exastros Ronaldo y Bebeto, miembros del Comité Organizador Local (COL) del Mundial, y entregó boletos gratuitos a los obreros para el primer partido en el estadio.
"Están construyendo un estadio bellísimo, los juegos aquí son importantes y es una satisfacción ver el proyecto dentro del cronograma", dijo Valcke, citado por el sitio especializado Globo Esporte.
El martes, Valcke visitará el estadio Mané Garrincha de Brasilia, que debía ser terminado en diciembre y sólo será entregado el 18 de mayo, después de innumerables retrasos. En la capital brasileña se reunirá con el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, y con el gobernador del Distrito Capital, Agnelo Queiroz.
En Rio de Janeiro, el secretario de la FIFA visitará el legendario Maracaná, reabierto el 27 de abril para un primer test con 30% de capacidad, antes de su inauguración oficial el 2 de junio en un amistoso Brasil-Inglaterra.
Un segundo test con 50% del público, estaba previsto para el miércoles, día de la visita de Valcke, pero fue cancelado por el gobierno.
De cara a la Copa Confederaciones y el Mundial de 2014, el Maracaná fue sometido a una profunda renovación que alteró su aspecto, valorada 1.127 millones de reales (unos 560 millones de dólares al cambio actual), casi el doble de los 600 millones presupuestados inicialmente.
La justicia de Rio de Janeiro paralizó un proceso de concesión a un privado del 'templo del fútbol brasileño', por considerar que el proceso de licitación estuvo plagado de "ilegalidades".




