BIRMINGHAM ( AFP ) Los religiosos estados de Alabama y Misisipi votaban el martes en unas reñidas primarias republicanas en las que el conservador Newt Gingrich lucha por mantenerse en carrera y el moderado Mitt Romney busca consolidarse como favorito para disputar la presidencia con Barack Obama.
La diferencia entre Romney y Gingrich se redujo en Misisipi a no más de dos puntos de ventaja a favor del expresidente de la Cámara de Representantes, 33 contra 31%, según un último sondeo de Public Policy Polling, en el cual Rick Santorum figura con 27% y ron Paul con 7%.
El escenario en Alabama es aún más reñido, con una diferencia de menos de un punto (28,5 contra 28,3%, a favor de Gingrich), de acuerdo a la media que realiza Real Clear Politics.
"Yo creo que vamos a ganar en los dos (estados sureños)", dijo Gingrich a los medios confiado en que sus dos únicas victorias hasta ahora en el sur del país, Carolina del Sur y Georgia, le dan peso para vencer en un terreno conservador.
Los electores acudían a las urnas pensando en "el mejor candidato" capaz de derrotar a Barack Obama en las presidenciales del 6 de noviembre y en mejorar la economía.
Gingrich "tiene la experiencia para hacer algo para poner a punto el país. Y además lo quiero ver derrotar a Obama", dijo a la AFP Pat Grannan, de 67 años, en un centro de votación en Long Beach, en Misisipi, donde la participación fue baja, según indicó la autoridad electoral local.
Susie Webb y su marido David, ambos retirados, votaron por Romney: "Creo que va a vencer a Obama, y creo que nos va a sacar de este pozo", dijo Susie.
En Alabama los votantes estaban aún más divididos.
Lori Robertson, de 47 años, dijo tras votar en el condado de Shelvy que se inclinó por Romney porque "es el que tiene más posibilidades de derrotar a Obama".
Pero Roy Watkins, de 65 años, ejecutivo de la farmaceutica Cebert votó por Santorum porque cuenta con "los valores que me representan", dijo a la AFP.
El martes están en juego 50 delegados en Alabama, 40 en Misisipi, además en Hawai y Samoa estadounidense, donde se celebrarán caucus (asambleas de partido) que aportan 20 y 9 delegados, respectivamente.
Un candidato necesita 1.144 delegados necesarios para obtener la investidura del partido.
Hasta ahora Romney ha ganado en 17 de los 26 estados donde se han realizado primarias desde enero, Santorum, un ferviente católico cercano al Opus Dei, triunfó en siete, Gingrich en dos y el ex congresista por Texas Ron Paul nada hasta ahora.
Gingrich, en declaraciones el martes a Fox News, calificó a Romney como el candidato de los peces gordos de las corporaciones y promocionó su plan para reducir el precio de la gasolina a 2,50 dólares el galón (3,7 litros), ahora que ronda los 4 dólares.
"Barack Obama es responsable por el alto precio de la gasolina. Él ha seguido una política energética deliberadamente anti-estadounidense", dijo Gingrich, aprovechando el malestar por los altos precios de la gasolina que están afectando la popularidad del Presidente.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, rechazó lo que llamó una campaña para tergiversar la política energética de Obama.
"El presidente durante su mandato en los últimos tres años ha tomado medidas importantes para incrementar la producción de petróleo y gas", dijo Carney.
Santorum también declaró contra Romney y afirmó que el partido necesita un abanderado como el ícono conservador Ronald Reagan.
El ex senador por Pensilvania contó con el apoyo del gobernador de Alabama Robert Bentley, uno de los promotores de la controvertida ley migratoria que produjo un éxodo de trabajadores en los campos e industrias del estado.
La organización Center for American Progress recordó a los precandidatos, partidarios de aplicar duras leyes contra los inmigrantes indocumentados, los costos que ha tenido en Alabama la ley HB 56, que ha arrojado pérdidas económicas por 10.800 millones de dólares y provocó la pérdida de 140.000 trabajadores, según un estudio del Centro de Investigación Económica de la Universidad de Alabama.
Misisipi y Alabama son los estados más pobres del país y por lo tanto los candidatos se centraron en prometer recuperación económica.
En esta región del sur estadounidense el cristianismo evangélico está muy arraigado a la sociedad y por ello los analistas dudan que Romney, de confesión mormona y el menos conservador de los contendientes, sea capaz de vencer en cualquiera de los dos estados.
FUENTE: Agencia AFP




