ESPAÑA Internacionales -  1 de septiembre de 2014 - 14:06

Los padres de Ashya King seguirán detenidos pese a las protestas

Los padres del niño británico Ashya King, que sufre un tumor cerebral y fue sacado sin permiso del hospital donde estaba, seguirán detenidos en España, pese a las crecientes muestras de apoyo a la pareja y protestas por su situación en su país.

El juez Ismael Moreno, de la Audiencia Nacional (principal instancia penal española), prorrogó este lunes durante un máximo de 72 horas la detención de Brett King, de 51 años, y Naghemeh King, de 45 años, que este lunes rechazaron ante el magistrado ser extraditados a su país.

Ambos habían sido detenidos el sábado en Málaga, en el sur de España, donde poseen una casa que querían vender para "buscar un tratamiento superior" para su pequeño, que hay, según ellos, "en la República Checa" y en Estados Unidos, según el abogado español de la pareja, Juan Isidro Fernández Díaz.

Moreno ha solicitado un informe médico urgente al hospital de Málaga, en el sur de España, donde Ashya, de cinco años, se encuentra ingresado en situación estable y bajo vigilancia policial.

"Van a quedar de momento en prisión provisional hasta que aportemos la prueba del hospital Carlos Haya en Málaga que el niño está en perfecto estado de salud", dijo a los medios Fernández Díaz, a la salida de la Audiencia Nacional en Madrid.

En un máximo de tres días, el juez Moreno deberá decidir si mantiene en prisión o pone en libertad a la pareja a la espera de que la justicia española decida sobre su entrega a las autoridades del Reino Unido, donde crecen las muestras de apoyo a la familia.

La opinión pública y la prensa británicas empiezan a preguntarse si las autoridades de su país no fueron demasiado lejos al tratar como un acto criminal lo que fue un intento de unos padres desesperados de salvar a su hijo, operado por última vez hace algo más de una semana, que sólo puede desplazarse en silla de ruedas y es alimentado por una sonda nasogástrica.

Brett y Naghemeh King fueron detenidos en la tarde del sábado en Málaga en cumplimiento de la orden de captura emitida por las autoridades británicas, después de que ambos sacaran a su hijo de un hospital de Southampton, en el sur de Inglaterra, sin permiso de los médicos el jueves pasado.

La abuela de Ashya, Patricia King, denunció la "crueldad" que supone la detención de la pareja. "Es vergonzoso, son tratados como criminales", declaró a la cadena británica BBC.

El hermano de Ashya, Naveed, hizo un llamamiento este lunes pidiendo donaciones a través de varios sitios de internet. Uno de ellos, en Paypal, se bloqueó durante la mañana debido a a una gran afluencia, según el joven.

Las donaciones también llegaban a través de otra página, Indiegogo, donde alcanzaban cerca de 8.900 libras esterlinas (unos 11.260 euros).

También se ha abierto una petición pidiendo la liberación de los padres de Ashya en la plataforma change.org, que había recogido en la tarde del lunes 16.000 firmas.

La ola de solidaridad comenzó a gestarse después de que Naveed publicara, tras la detención de sus padres, dos vídeos en Youtube, en el primero de los cuales dice querer "explicar lo que hizo mi padre y por qué".

"Como pueden ver, no tiene ningún problema, está muy contento desde que lo sacamos del hospital", afirmaba el padre en la grabación.

En las imágenes se ve al niño, con la sonda puesta, en brazos de su padre, que afirma haberlo sacado del hospital para poder buscar un tratamiento que el servicio público de sanidad británico NHS no ofrece de momento.

En otro vídeo, Naveed King detalla todo el equipo que la familia había comprado para asegurar que Ashya recibía el mismo tratamiento que en el hospital, incluida una nueva silla de ruedas.

El giro que tomó el caso, llevó a la policía británica a justificarse ya el domingo cuando el comisario adjunto Chris Shead admitió que la forma de gestionar el asunto había "dado mucho que hablar".

"Pero prefiero ser criticado por nuestra determinación al actuar más que tener que explicar por qué ha muerto un niño", añadió.

FUENTE: AFP