Un total de ocho dirigentes y comuneros mapuches fueron detenidos en un operativo que se extendió este sábado por las regiones del Biobío, La Araucanía y Los Ríos, en el sur de Chile, por su presunta vinculación a la quema de casi una cincuentena de camiones, informaron hoy fuentes policiales.
Entre los detenidos figura Héctor Llaitul Carrillanca, líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), una organización mapuche radical, quien fue capturado en la casa de su madre en la ciudad de Concepción y trasladado después a Temuco, capital de La Araucanía, donde este domingo debería comparecer ante el tribunal de Garantía junto a los demás arrestados.
Entre ellos, figuran Ernesto Llaitul, hijo del líder de la CAM, los hermanos Jorge y Rodrigo Huenchullán, Fidel Tranamil, Martín Curiche, Claudio Leiva y David Cid, todos vinculados a esa organización o al grupo Weichan Auka Mapu.
Fuentes policiales aseguraron hoy que en la redada, denominada "Operación Huracán", se logró desarticular la cúpula de ambas organizaciones, a las que se atribuyen dos ataques incendiarios ocurridos el pasado agosto en el sur de Chile.
El 19 de agosto, dieciocho camiones pertenecientes a una empresa dedicada al transporte de productos alimenticios fueron quemados en un predio situado al sur de Temuco, a unos 680 kilómetros de Santiago.
Más adelante, el 28 de agosto, ardieron otros 29 camiones de una empresa que daba servicios a la industria forestal en la localidad de San José de la Mariquina, en la región de Los Ríos, a 790 kilómetros al sur de la capital.
En ambos lugares los atacantes dejaron panfletos en los que el grupo Weichan Auka Mapu se atribuía la autoría y exigían la libertad de los presos políticos mapuches.
"Hace seis meses se venía investigando diferentes causas señaladas por hechos de violencia rural y de carácter terrorista, por lo que se ha procedido el día de hoy a efectuar diferentes allanamientos", dijo a medios locales el general Christian Franzani, jefe de Carabineros en La Araucanía.
"Esto ha derivado en personas detenidas, todas vinculadas, de una u otra forma, a diferentes delitos, entre ellos quema de camiones y quema de iglesias, de acuerdo con los antecedentes y pruebas científicas", añadió el oficial.
En las regiones señaladas han sido quemadas en los últimos 21 meses, según fuentes judiciales, 28 iglesias católicas o evangélicas; cuatro comuneros imputados en uno de los casos llevan más de un año en prisión preventiva y hoy cumplen 110 días de ayuno, exigiendo que no se les procese por infracción a la ley antiterrorista.
El gobierno y la Fiscalía han descartado esa posibilidad, señalando que cambiar la figura procesal no es negociable, puesto que los cuatro presuntamente quemaron una iglesia evangélica con una veintena de personas que asistían a un culto y pudieron morir calcinadas.
Tras los atentados de agosto a los camiones algunas organizaciones gremiales de transportistas amenazaron con un paro nacional indefinido, que el Gobierno logró desactivar a través de un diálogo con los dirigentes.
En el sur de Chile persiste desde hace décadas el llamado conflicto mapuche, que enfrenta a algunas comunidades que reclaman tierras ancestrales con empresas agrícolas o forestales.
En los últimos años el conflicto ha derivado en episodios de violencia en los que han muerto varios comuneros, policías y agricultores, mientras varias decenas de indígenas han sido procesados y condenados por diversos delitos, principalmente ataques incendiarios.
FUENTE: EFE