La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso peruano admitió hoy la denuncia constitucional contra los legisladores Kenji Fujimori, Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel por negociar una presunta compra de votos para evitar la destitución del expresidente Pedro Pablo Kuczynski.
El grupo parlamentario aprobó por unanimidad la denuncia constitucional contra los congresistas, que puede conducir a su desafuero, por los presuntos delitos de tráfico de influencias agravado, cohecho pasivo impropio (corrupción de funcionarios) y cohecho activo genérico.
A su turno, la congresista Maritza García, allegada a Fujimori, planteó, sin éxito, que se incluyera en la denuncia al legislador Moisés Mamani, que grabó los videos y audios que incriminaron a los tres parlamentarios denunciados.
La denuncia constitucional será notificada a Fujimori, Ramírez y Bocángel para que presenten sus descargos en un plazo de cinco días, después de los cuales serán llamados a una audiencia para defenderse, tras lo cual la subcomisión tendrá otros cinco días para presentar un informe.
En el caso de que el informe sobre la denuncia sea aprobada en la subcomisión, pasará a una comisión acusadora que la sustentará ante el pleno del Congreso, que requiere el voto mayoritario de los 130 legisladores para aprobarlo.
Si el Parlamento aprueba la acusación constitucional, los tres implicados son suspendidos del cargo e inhabilitados para ejercer cargo público por 10 años.
Tras la sesión, Mamani declaró a los reporteros que hay una persecusión política contra él y aseguró que va a entregar los videos a la Fiscalía de la Nación para la investigación abierta de oficio por el Ministerio Público.
Precisamente, el hijo menor del expresidente Alberto Fujimori acudirá mañana a la Fiscalía para dar su declaración en el proceso que se sigue contra su hermana Keiko por los presuntos aportes irregulares de la constructora brasileña Odebrecht a sus campañas electorales de 2006 y 2011.
Kenji Fujimori, Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel aparecieron en diversos videos difundidos por Mamani, del partido Fuerza Popular (liderado por Keiko Fujimori), en los que le ofrecen, a nombre del Gobierno, obras públicas a cambio de que vote contra la destitución de Kuczynski.
El expresidente peruano afrontaba una segunda moción de destitución en el Congreso a raíz de los pagos presuntamente irregulares que recibió de Odebrecht cuando fue ministro en el Gobierno de Alejandro Toledo, entre 2001 y 2006.
Kuczynski presentó su renuncia al cargo después de la difusión de los videos de Mamani, que involucraron también al exministro de Transportes y Comunicaciones Bruno Giuffra y a su abogado, Alfredo Borea.
Fujimori, Ramírez y Bocángel son tres de los diez congresistas autodenominados "avengers" (vengadores) que en la anterior moción de vacancia contra Kuczynski salvaron al presidente de ser destituido gracias a su abstención, con la que contravinieron el voto a favor en bloque del fujimorismo.
Tres días después, Kuczynski indultó al expresidente Alberto Fujimori de la condena de 25 años de prisión que purgaba por delitos de lesa humanidad, tal y como le había pedido reiteradamente su hijo Kenji Fujimori, quien a su vez renunció a Fuerza Popular con el resto de disidentes y se posicionó a favor del Gobierno.
FUENTE: EFE