Un aspecto que el debate sobre la seguridad fronteriza suele pasar por alto es el del flujo de armas desde Estados Unidos a México y el resto de América Latina.
Entre los inmigrantes que cruzan la frontera desde México hay miles que tratan de huir de la violencia de las pandillas y el narco en sus países. El arma con que se los intimida generalmente es de fabricación estadounidense.
El flujo de drogas e inmigrantes hacia Estados Unidos está bien documentado desde hace décadas y resurge constantemente en el debate político. En cambio, no se presta tanta atención al contrabando de armas desde los estados fronterizos hacia el sur.
Según un informe de la Universidad de San Diego en 2013, el número de armas enviadas desde Estados Unidos es tan grande que casi la mitad de los vendedores minoristas de armas en Estados Unidos usan ese negocio para mantenerse a flote.
Cada año, se compran en Estados Unidos un promedio de 253.000 armas de fuego para enviarlas a México.
FUENTE: AP