AP

El presidente del gobierno de España en funciones fracasó el jueves en su intento de obtener el respaldo del parlamento para formar gobierno, lo que surgió la posibilidad de una nueva elección general, la cuarta en cinco años.

Pedro Sánchez había intentado atraer al partido de izquierda Unidos Podemos para formar parte de una coalición, pero los partidos no pudieron ponerse de acuerdo sobre el reparto de puestos en el consejo de ministros.

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“Debo decir que, entre fuerzas de izquierdas, la investidura debería haber estado garantizada desde el primer día”, dijo Sánchez. “Un acuerdo que no ha sido posible. Lo lamento por la histórica oportunidad que se desvanece de incorporar una fuerza de izquierdas a la izquierda del PSOE”.

Sánchez recibió el respaldo de apenas los 123 legisladores socialistas y el de un representante de un partido regional, en tanto 155 votaron por el “no” y 67 se abstuvieron.

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Los legisladores tienen plazo hasta el 23 de septiembre para salir del impasse, caso contrario se convocará a elecciones generales por segunda vez en siete meses y por cuarta vez desde 2015. Las nuevas elecciones serían en noviembre.

El dirigente de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, hizo un intento de último momento de ofrecer su apoyo a cambio del control de la política para combatir el desempleo. Los socialistas consideraron que la oferta llegaba demasiado tarde, y los 42 legisladores de Unidas Podemos se abstuvieron.

“Aspiro a presidir el gobierno, pero no a cualquier precio”, dijo Sánchez a un Iglesias encorvado y hosco.

En 2016, el partido de Iglesias también era clave para la elección de Sánchez tras una elección que no arrojó mayoría, pero forzó una nueva elección que permitió al entonces presidente, el derechista Mariano Rajoy, conservar el poder.

Sánchez entró al palacio de la Moncloa hace un año y mantuvo el gobierno a flote hasta que perdió la votación del presupuesto en febrero. Los socialistas ganaron la elección del 28 de abril.

El martes fracasó el primer intento de Sánchez de obtener el respaldo del parlamento al quedar lejos de la mayoría absoluta.

El jueves solo necesitaba más votos por el “sí” que por el “no”. Pero los cruces de palabras entre los socialistas y los rivales, cuyas prioridades en materia de bienestar social son similares, comenzaron antes de la votación.

“¿Cree que se ha referido a nosotros con el respeto que se merece un posible socio de Gobierno?”, espetó Iglesias a Sánchez.

La Constitución establece que el rey Felipe VI convoque a una nueva ronda de conversaciones con los líderes de los bloques parlamentarios y sugiera un candidato que intente formar gobierno.

Sánchez tiene a su favor el hecho de que los tres partidos de derechas no pueden por sí solos obtener la mayoría.

Pero aunque contara con el apoyo de Unidas Podemos, Sánchez necesitaría los votos de otros partidos menores.

“La única pregunta que cabe, cuánto tiempo, cuántos meses, cuántos años todos los de la izquierda nos vamos a arrepentir de lo de hoy”, dijo el vocero de Izquierda Republicana, Gabriel Rufián.

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