Un ciudadano británico y un turista alemán acusados de sacar fragmentos de antigüedades de Irak de contrabando comparecieron el domingo ante un tribunal en Bagdad, vestidos con uniformes de preso amarillos, y declararon a los jueces que no actuaron con intención delictiva y que no sabían que podían haber infringido las leyes locales.
El panel de tres jueces en el tribunal de delitos graves de Bagdad programó la próxima audiencia para el 22 de mayo. El tribunal debe determinar si los acusados intentaron obtener ganancias al portar 12 artículos, los cuales se encontraron en su poder cuando intentaban tomar un vuelo en el aeropuerto de Bagdad el 20 de marzo.
Fitton y Waldmann comparecieron ante el tribunal, donde se les pidió que explicaran sus acciones. Waldmann dijo que los dos artículos encontrados en su poder no eran suyos y que Fitton se los había dado para que los llevara. “¿Pero usted los puso en su propio bolso?”, preguntó el juez principal Jaber Abdel Jabir. “¿No sabía que eran antigüedades iraquíes?”, agregó.
Waldmann dijo que no recogió los artículos del sitio antiguo, y que únicamente accedió a llevarlos a solicitud de Fitton.
Fitton dijo que “sospechaba” que los artículos que recolectó eran fragmentos de antigüedades, pero que “en ese momento no sabía acerca de las leyes iraquíes” ni que no estaba permitido tomar los fragmentos. Fitton dijo que, como geólogo, tenía la costumbre de recolectar fragmentos como pasatiempo y que nunca tuvo intención de venderlos.
FUENTE: Associated Press