El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, estuvo este viernes en Juiz de Fora (estado de Minas Gerais, sudeste), en su primera visita a la ciudad donde fue apuñalado y herido de gravedad durante un mitin de campaña, en 2018.
El 6 de septiembre de 2018, el mandatario ultraderechista fue atacado por un hombre que se filtró en medio de la multitud cuando era llevado en andas por las calles de Juiz de Fora.
Jair Bolsonaro quedó internado gravemente herido, debió suspender sus apariciones públicas de la campaña en que fue electo y posteriormente pasó por varias cirugías de reconstrucción en la región de la herida.
Adélio Bispo de Oliveira, el agresor, está preso y en 2019 fue declarado inimputable debido a un trastorno mental.
La visita del presidente a Juiz de Fora se produce en medio de una creciente preocupación en Brasil por la seguridad de los candidatos para la elección, cuya primera vuelta está prevista el 2 de octubre, frente a un clima de agresividad y polarización.
El sábado un militante del Partido de los Trabajadores (PT) fue asesinado en Foz do Iguaçu a manos de un bolsonarista durante una fuerte discusión y enfrentamiento a tiros mientras celebraba su cumpleaños en una fiesta temática de la fuerza de izquierda.
Jair Bolsonaro encabezó el viernes una caravana de motos con simpatizantes en Juiz de Fora y también visitó la Santa Casa de Misericordia, el hospital donde recibió los primeros auxilios luego del ataque.
"Voten por quien les plazca, pero voten con razón (..) Miren para dónde está yendo la economía Argentina, aquí al lado (..) la mitad de la población ya está en la línea de la pobreza", dijo Bolsonaro, quien suele colocar la trayectoria de ese país y de Venezuela como ejemplos del camino que adoptaría Brasil si el expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, favorito de las encuestas, regresa al poder en 2023.
FUENTE: AFP