Muchos maquinistas de los ferrocarriles nacionales alemanes fueron a la huelga el lunes, en el segundo paro de dos días convocado este mes por su sindicato dentro de una agria disputa con la compañía.
El operador ferroviario, Deutsche Bahn, estimaba que funcionarían en torno a un cuarto de los trenes de larga distancia, así como el 40% de los servicios locales y regionales.
Entre las demandas del sindicato hay una subida salarial del 3,2% y un “bonus de coronavirus” puntual de 600 euros (700 dólares). Entre otras cosas, GDL choca con la compañía estatal Deutsche Bahn a la hora de decidir cuándo deben aplicarse subidas de sueldo y cuánto tiempo debería cubrir un acuerdo salarial.
La operadora anunció el domingo que estaba dispuesta a negociar el “bonus de coronavirus” para este año y pidió al GDL que volviera al diálogo. No especificó qué ofrecería. El sindicato rechazó el gesto como “otra cortina de humo” y dijo que seguiría adelante con sus paros.
Las voces críticas con el GDL y su beligerante líder, Claus Weselsky, afirman que la rivalidad entre sindicatos son un factor importante en la disputa. El GDL, que de forma tradicional concentraba a los maquinistas de tren, compite con el más grande EVG para representar a otros trabajadores ferroviarios.
Las operadoras ferroviarias privadas, que en Alemania gestionan algunas líneas regionales y un puñado de servicios de larga distancia, no se vieron afectadas por la huelga.
FUENTE: Associated Press




