Todos los pasajeros que arriben a Portugal deben abordar sus aviones con una prueba negativa de coronavirus si quieren ingresar al país a partir del miércoles, cuando inicia el segundo estado de emergencia del año para tratar de contener un pico de contagios, anunciaron autoridades el martes.
Los que no presentan una prueba negativa deberán pagar multas de entre 300 y 800 euros (340 y 910 dólares). Las aerolíneas que trasporten pasajeros sin pruebas podrían pagar multas de 20.000 euros (22.600 dólares) por persona, y en caso de reincidencia podrían perder su licencia.
Los que arriban por tierra desde países de fuera de la Unión Europea o de los alto o mediano riesgo de la UE deberán presentar pruebas PCR o de antígeno.
FUENTE: Associated Press