Una mujer es una cosa con tacones y otra sin tacones.
Sin tacones: cómoda, saludable, práctica, ágil, rápida.
Con tacones: bella, bella, bella, bella, bella, bella...
Desde el punto de vista médico, el tacón alto puede ser una aberración.
Desde el punto de vista estético, una apología a la belleza.
Una se entacona y de una vez agarra más que altura: toma bríos, seguridad, aplomo, postura, elegancia, sex appeal.
Saber caminar con tacones es un arte que algunas mujeres no manejan, otras no le ponen esfuerzo, y otras lo dominan de forma divina y felina.
Variadísimos en altura, forma, posición, estilo, uso y adaptación según la ocasión, los tacones son un mal necesario en pos de la belleza y el estilo.
Hoy en día, la tecnología y la ingeniería han hecho mucho por mejorar el tacón en materia, de comodidad, facilidad, ergonomía, adaptabilidad, etc.
Los hay de 3 cm hasta 15cm. El ancho influye mucho también.
Si son cerrados, quizás necesitemos usar uno o medio número más que en las sandalias.
Cuando nos dicen que el zapato cederá, se refieren al ancho, no a la talla.
Variar de altura de tacón es importante.
Cuidar de nuestros pies (nuestro soporte día a día) es una responsabilidad: JAMÁS uses zapatos incómodos, que te hagan doler o que te cansen demasiado.
Datos interesantes
Historia: Los inicios del tacón se remontan a los egipcios, cuando el manejo de la caballería resultaba más sencillo al utilizar un poco de plataforma en los pies.
En algunos de los bocetos de Leonardo Da Vinci, podemos ver hombres con tacones altos realizando actividades de caballería y podemos darnos cuenta de que en esta época el tacón era un elemento funcional, alejado al sentido estético de nuestra época.
Fue en la boda de Enrique II de Francia y Catalina de Médici en la que se documenta por primera vez a una dama utilizado esta prenda. Fue el perfecto escaparate para una nueva moda, donde todas las chicas querían adquirir este nuevo y moderno accesorio. No sólo las mujeres en esta época utilizaban tacón, también a los hombres les encantaba esta tendencia, por lo mismo el oficio de zapatero entro en auge en esa época. Uno de los más renombrados, Nicolás Lestage, diseño varios modelos para para el rey Luis XIV.
En 1760 un comerciante y diseñador Italiano, llamado Giacomo Pirandelli barón de Styletto, inventó el tacón de aguja, con el motivo de mejorar el desempeño de los jinetes y como soporte para las espuelas. El invento fue todo un éxito y evolucionó para convertiste en un elemento esencial en la vestimenta de las mujeres.
Fuente: ELLE MEXICO https://elle.mx/moda/2015/08/26/historia-del-zapato-de-tacon/
FUENTE: María Sofía Velázquez