Desde la noche del viernes, el ambiente se contagió de alegría y farsa para dar inicio al Carnaval, la denominada fiesta de los panameños. Con el llegar de la noche, poco a poco se iba acabando el martes y con él, el Carnaval.
Desde la noche del viernes, el ambiente se contagió de alegría y farsa para dar inicio al Carnaval, la denominada fiesta de los panameños. Con el llegar de la noche, poco a poco se iba acabando el martes y con él, el Carnaval.