Los residentes de Curundú se desesperaron durante una entrega de jamones organizada por el diputado Sergio Gálvez. La molestia se hizo tan evidente que los golpes y empujones no faltaron e incluso unidades de la Policía Nacional tuvieron que intervenir para calmar los ánimos.
La insatisfacción se dio porque los curundueños tuvieron que esperar por horas para recibir el ansiado jamón prometido por Gálvez, quien ha sido duramente criticado por esta actividad sobre todo por los fondos que se están invirtiendo.
El incidente se dio en los predios de la Escuela República de Venezuela, en la Avenida Justo Arosemena.
FUENTE: Kathyria Caicedo