Que estaría haciendo Gina, dónde estaría, qué año estuviera cursando en la universidad, qué metas hubiese logrado; son las preguntas que se hace una madre, la señora Judith Chen de Lee, a quien le arrebataron el privilegio y la dicha de ver convertirse en toda una ingeniera a su hija, Gerogina Lee, una de los cinco jóvenes de La Chorrera secuestrados y asesinados hace dos años.