Salir con las manos vacías de las farmacias de la Caja de Seguro Social (CSS) es una realidad a la que se enfrentan pacientes con esquizofrenia, VIH, enfermedades mentales y cáncer, pese a que los depósitos de la entidad se encuentran abastecidos con un 85% medicamentos.
FUENTE: Nidia Domínguez