Panamá lleva cerca de dos años dando clases a distancia debido a la crisis sanitaria y económica generada por la pandemia; sin embargo aquellos niños y adolescentes que residen en las áreas más pobres del país han sufrido un mayor impacto, por no tener acceso a internet, y no con un espacio alimenticio constante y eficiente.
Para el gremio, los estudios son la “única real oportunidad de movilidad social” de los más vulnerables. “La educación es un factor crucial para el desarrollo de Panamá… volver a las aulas no solo es importante para normalizar una situación extraordinaria y dar continuidad al proceso enseñanza–aprendizaje para el bienestar psicosocial de los alumnos, sino para poder atender las necesidades nutricionales de quienes viven en áreas caracterizadas por una alimentación deficiente”, precisan los empresarios.
Teniendo en cuenta esto, la Cciap “aplaude la decisión que recientemente tomó el Ministerio de Educación (Meduca) de volver a las escuelas”. Además, destaca que, según la data, las condiciones están dadas para que el retorno sea seguro para todas las partes. “La experiencia de escuelas piloto que han llevado adelante programas de tutorías y clases en sitio ha demostrado que, en los centros educativos, no se han reportado focos de contagio”, añaden.
A la fecha, el 90% de maestros y profesores ya se están vacunados contra COVID-19 y listos para volver a esa interacción humana que tanto aporta en el desarrollo educativo de los alumnos, como lo son las clases.
“El regente de la educación ha contado con año y medio para mejorar y adecuar las estructuras de escuelas y colegios a nivel nacional, con lo que los centros escolares tienen que estar en condiciones para cumplir con las normas de salubridad requeridas”, añadió el gremio.
Para la Cciap, Panamá no puede esperar más por la transformación de su sistema educativo que haga posible la realización personal y profesional de las actuales y futuras generaciones.
Piden a las autoridades y a los docentes hacer esto posible, siguiendo la hoja de ruta del retorno seguro a clases que cuenta con recomendaciones del Consejo Permanente Multisectorial para la Implementación del Compromiso Nacional por la Educación (Copeme).