Cada 21 de octubre, miles de devotos llegan a Portobelo, provincia de Colón, para rendir homenaje al Cristo Negro, también conocido como Jesús Nazareno. Durante esta celebración religiosa, algunos peregrinos caminan de rodillas, descalzos o avanzan y retroceden frente a la imagen, como parte de las promesas que realizan en agradecimiento por favores recibidos.
¿Por qué los devotos del Cristo Negro caminan de rodillas o hacia atrás?
Estas prácticas forman parte de las llamadas mandas o promesas religiosas, mediante las cuales los creyentes expresan su fe y agradecimiento por situaciones que consideran milagrosas, como la recuperación de una enfermedad o la protección de un familiar.
Entre las manifestaciones de devoción más conocidas se encuentran:
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Caminar de rodillas: representa humildad, sacrificio y el cumplimiento de una promesa.
Caminar descalzos: simboliza una expresión personal de penitencia y entrega espiritual.
Avanzar y retroceder: algunos devotos realizan movimientos repetidos hacia adelante y hacia atrás como parte de su promesa, una práctica que exige esfuerzo físico y paciencia.
Vestir túnicas moradas: es una forma de identificación y homenaje al Nazareno.
Estas expresiones de fe no constituyen una obligación para todos los participantes, sino prácticas voluntarias que forman parte de la tradición religiosa de Portobelo.
¿Cuál es la historia del Cristo Negro de Portobelo?
El Cristo Negro es una imagen religiosa de madera que se encuentra en la Iglesia de San Felipe de Portobelo, en la provincia de Colón.
Una de las leyendas más conocidas sitúa su llegada en 1658, cuando una embarcación que transportaba la imagen habría enfrentado dificultades para abandonar la zona. Según la tradición oral, la imagen terminó permaneciendo en Portobelo.
Otros relatos populares relacionan la devoción al Nazareno con la superación de una epidemia que afectó a la población. Estas historias forman parte de la tradición religiosa local y no deben confundirse con hechos históricos plenamente documentados.
La festividad del Cristo Negro se celebra cada 21 de octubre y reúne a peregrinos de distintas regiones de Panamá.
Familias mantienen viva la tradición de ayudar a los peregrinos
La celebración también se caracteriza por las muestras de solidaridad hacia quienes recorren largas distancias para llegar a Portobelo.
Una familia que participa desde hace años en esta tradición se prepara para distribuir 1,500 platos de sopa entre los peregrinos durante la festividad de este 21 de octubre.
La iniciativa representa una forma de acompañar a los fieles y mantener una costumbre que sus integrantes practican desde la niñez.