Thomas Ford, mejor conocido como el Tío Tom fue un hombre incansable y su misión era hacer que los corazones de muchos niños siguieran latiendo a través de la gestión de la Fundación Obsequio de Vida. El Tío Tom falleció el pasado 3 de junio y hoy quienes tuvieron la oportunidad de compartir con él y conocer su trabajo, le rinden homenaje.
FUENTE: Manuel Batista