Cuando se anunciaron las nominaciones de cara a la próxima gala de los Emmy, no resultó ninguna sorpresa que "Juego de tronos" partiera como una de las favoritas, con varios de sus protagonistas compitiendo en distintas categorías interpretativas, pero sí resultó más chocante descubrir que tres de ellos Alfie Allen (que daba vida a Theon Greyjoy), Gwendoline Christie (Brienne de Tarth) y Carice van Houten (Melisandre) habían pagado de su propio bolsillo los 225 dólares que cuesta presentar una candidatura a los galardones más prestigiosos de la televisión en Estados Unidos.
La HBO había preferido enviar una selección reducida de nombres a la Academia para dividir lo menos posible el voto a la hora de elegir a los nominados y posteriormente a los ganadores.
En el caso de Gwendoline, no le resultó nada sencillo tomar la decisión de ir en contra de la política de la cadena, lo cual podía perjudicar además las posibilidades de sus compañeros de reparto, pero finalmente llegó a la conclusión de que se lo debía a ella misma y a su personaje tras lo agotador que le resultó grabar los últimos episodios de la serie.
"Es algo que me costó mucho, como a todos los demás, pero quería hacerme con el control de mi propio destino. Y quería esforzarme para darme ciertas oportunidades, en especial cuando has trabajado tan duro en algo y te has esforzado por superarte", ha reconocido en una entrevista a Los Angeles Times en la que ha asegurado que su situación y la de sus compañeros de reparto no es tan inusual.
"Por supuesto, me cercioré antes de que no fuera algo inapropiado, y me aseguraron que no era el caso. La gente presenta sus propias candidaturas todo el tiempo".
Aunque ella no esperaba ser finalmente nominada como Mejor Actriz de Reparto en un Drama, reconoce que esta sorpresa ha sido la mejor forma de cerrar un capítulo de su vida del que se siente muy orgullosa al haber contribuido a representar a las mujeres de manera diferente e inusual en la pequeña pantalla.