Este 8 de marzo se conmemora en el mundo el Día Internacional de la Mujer, una fecha que, según expertos sociales, no debe ser considerada como una celebración festiva, sino como una jornada para recordar y continuar luchando por el respeto y la igualdad de derechos.
El acceso al sufragio, un derecho civil históricamente otorgado solo a los hombres, fue una de las principales banderas de las organizaciones feministas. En Panamá, el derecho al voto fue reconocido oficialmente 1946, lo que permitió la postulación de mujeres y la elección de las dos primeras diputadas en la Asamblea Nacional.
Hoy, en 2026, la situación ha evolucionado, pero los desafíos persisten. Los Estados y la sociedad deben redoblar esfuerzos e inversión para garantizar una educación de calidad y servicios sociales efectivos para niñas y adolescentes, asegurando que crezcan en un entorno que les permita alcanzar su pleno potencial y contribuir al desarrollo sostenible de sus naciones.



