La Berlinale se inclinó por una atípica historia de amor húngara llamada On Body and Soul para su Oso de Oro y repartió otros grandes honores entre el humor extra-seco del finlandés Akis Kaurismäki, en apoyo a un refugiado, y el retrato de una indómita congoleña, filmado por Alain Gomis.
FUENTE: EFE