El Teatro Marítimo, uno de los lugares de meditación y reposo que el emperador Adriano ordenó construir en su villa de Tívoli, a pocos kilómetros de Roma, vuelve a brillar y abre sus puertas al público tras tres años de restauración.
FUENTE: EFE
El Teatro Marítimo, uno de los lugares de meditación y reposo que el emperador Adriano ordenó construir en su villa de Tívoli, a pocos kilómetros de Roma, vuelve a brillar y abre sus puertas al público tras tres años de restauración.
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