El polémico cabezazo de Zidane a Materazzi en la final del Mundial 2006, inspira una escultura gigante. La estatua de bronce de cinco metros de altura fue instalada temporalmente en Pietrasanta, Italia.
El polémico cabezazo de Zidane a Materazzi en la final del Mundial 2006, inspira una escultura gigante. La estatua de bronce de cinco metros de altura fue instalada temporalmente en Pietrasanta, Italia.