BRUSELAS ( AFP ) Bruselas colabora con España en el plan nacional de reformas que el gobierno de Mariano Rajoy prevé anunciar el jueves con el objetivo, según fuentes europeas, de evitarle nuevas condiciones si el país pide un rescate global.
"La Comisión Europea (CE) está en estrecho contacto con las autoridades españolas para completar este importante programa de reformas estructurales", dijo el portavoz comunitario Simon O'Connor. De todas maneras la responsabilidad final es del gobierno español, aclaró.
El ministro de Economía español, Luis de Guindos, anunció que el gobierno adoptará el 27 de setiembre un "plan nacional de reformas" con un "calendario estricto" para cumplir con las metas de déficit a las que se comprometió con Bruselas (6,3% del PIB en 2012, 4,5% en 2013 y 2,8% en 2014).
De todas maneras, el portavoz comunitario negó que este plan sea la antesala de un rescate más amplio. "Absolutamente no", dijo.
"Consideramos que realizar progresos decisivos adicionales en la agenda de reformas es la mejor manera para que España restablezca la confianza y eso interesa tanto a España como a la eurozona", precisó.
Sin embargo, una fuente europea dijo a la AFP que la "consecuencia lógica de todo eso, es que si España pide ayuda a la zona euro, la Comisión podrá responder diciéndole que está todo listo y por lo tanto no se le exigirán esfuerzos adicionales".
En ese caso se trataría de un rescate "light" o técnicamente llamado una línea de crédito preventiva.
Incluso hay países como Alemania que creen que un rescate global para España, cuarta economía de la unión monetaria, no es necesario.
"Es duro pedir un programa de ayuda, si no lo necesitamos (...) Esto implica sacar la artillería pesada, es decir condiciones e intervención de la troika. No es algo para tomar a la ligera, no debe ser una medida profiláctica", estimó una fuente de gobierno alemán, que subrayó que España no esta aún en una situación desesperada.
Por ahora, los mercados parecen tranquilos después que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara un programa de compra de deuda para apoyar a los países más frágiles de la zona euro.
El jueves el país logró vender obligaciones a diez años en una emisión considerada como el barómetro de la confianza de los inversores, a un tipo medio del 5,666%, lejos del 6,647% exigido el pasado 2 de agosto.
Los españoles además no quieren oír sobre más ajustes, en un contexto devastador de recesión y un desempleo que afecta a la cuarta parte de la población activa.
Aumento de los impuestos y del IVA, reducción de los subsidios de desempleo, eliminación de las pagas de Navidad para los funcionarios: el gobierno ha multiplicado sus medidas de austeridad, desde que asumió el poder en diciembre pasado, con la esperanza de ahorrar así 102.000 millones de euros de aquí a 2014.
Pese a que el gobierno de Rajoy ha insistido en que no tocará las pensiones, muchos analistas creen que a la postre no podrá cumplir con sus promesas. Sobre todo por que muchos predicen que España imcumplirá su objetivo de déficit público para 2012 debido al lastre de la recesión y la mala situación financiera de sus comunidades autónomas.
"Es algo que se ve", estimó Jesús Castillo de Europa del Sur de Natixis, que espera un déficit del "7,5-8%".
En ese contexto, las autoridades europeas negocian junto a España varias fórmulas.
Una de las hipótesis que se manejan es que el gobierno de Rajoy utilice el sobrante del crédito de los 100.000 millones de euros que la zona euro destinó para auxiliar al sector bancario español, gravemente deprimido tras el estallido de la burbuja inmobiliria en 2008, para sanear su economía.
"Es una opción", dijo una fuente europea. Todo indica que el sector financiero español necesita poco más de la mitad de esa suma. En todo caso habrá que esperar al viernes próximo, cuando se conozcan los resultados de las auditorías de la banca española para conocer sus necesidades de capital.
Pero "hay que examinar las consecuencias", afirmó la fuente.
El procedimiento será el mismo: España deberá hacer la solicitud a sus socios de la zona euro y deberá contar la aprobación de los parlamentos nacionales, entre ellos el Bundestag, la Cámara baja del Parlamento alemán.
Pero para eso hay tiempo, aclaró la fuente. Antes, "España debe decidir qué hacer, si finalmente pide un rescate", dijo la fuente.
Y "si toma esa decisión, todo tiene que estar listo para evitar una psicosis" apuntó.