El gobierno griego quiere eliminar una parte de la deuda de sus contribuyentes, que acumulan miles de millones de euros de impuestos no pagados, a cambio del desembolso de una parte de los atrasos, anunció el miércoles el ministerio de Finanzas.
La viceministra Nadia Valavani presentó el proyecto de gobierno de perdonar hasta la mitad de los impagos de particulares y empresas, si estas aceptan pagar inmediatamente una suma de al menos 200 euros.
El monto acumulado de impuestos impagados por los contribuyentes griegos asciende a 76.000 millones de euros y sigue aumentando cada mes, en razón de las dificultades económicas de los hogares, un rompecabezas para los sucesivos ministerios que tratan de desbloquear la situación.
La ministra señaló que el Estado no contaba con recuperar más de 9.000 millones, un 11,6% de esta suma, debido a la quiebra de las empresas y a la cantidad de contribuyentes de los que el Estado ha perdido la pista.
Valavani recordó que el gobierno de Syriza, llegado al poder a finales de enero, necesita aumentar los ingresos del Estado para ayudar a los más vulnerables.
"Sin ingresos, no podemos poner en marcha nuestra política social. Vamos a ayudar a la gente permitiéndoles pagar al menos 20 euros al mes. El resultado solo puede ser positivo", declaró.
El programa de la izquierda griega prevé una primera batería de medidas sociales de urgencia, con un coste de unos 2.000 millones de euros, para ayudar a los hogares más golpeados por la crisis. Estas medidas han sido recibidas con escepticismo por los acreedores internacionales del país heleno, que temen ver descarrilar el ya de por sí frágil presupuesto estatal.
Grecia también acarrea una deuda pública de unos 320.000 millones de euros (más del 175 % de su PIB), de la cual Atenas demanda un alivio a sus prestamistas. Esta cuestión es uno de los principales puntos de discusión de las negociaciones que tienen lugar en este momento entre Grecia y la zona euro.