El gobierno francés quiere que la Unión Europea ponga fin a las conversaciones con Estados Unidos para forjar un amplio acuerdo comercial, que considera demasiado favorecedor para las empresas estadounidenses.
Las declaraciones del martes de Matthias Fekl, secretario de Estado de Francia para el Comercio Exterior, son un nuevo golpe a las negociaciones del Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés).
En ambos continentes hay resistencias a crear una zona de libre comercio que abarcaría la mitad de la economía mundial, y las conversaciones se han complicado por la salida británica de la UE y las elecciones presidenciales en Estados Unidos y Francia.
Fekl pidió una "pura, simple" detención de las negociaciones, aunque señaló que el proceso podría reanudarse si se establecen unas relaciones comerciales más amplias y mejores entre Estados Unidos y la Unión Europea.
"Necesitamos una detención clara, limpia, definitiva de las negociaciones para poder retomarlas desde una buena base", dijo a la emisora de radio RMC, sin entrar en detalles sobre qué condiciones serían necesarias para las nuevas conversaciones.
Fekl acusó al bando estadounidense de ofrecer sólo "migajas" y dijo que Francia pedirá el mes que viene durante una reunión de ministros de Comercio en Eslovaquia que la Comisión Europea, que negocia por el bloque de 28 países, detenga las negociaciones. "Así no es como deben negociar los aliados", afirmó.
El ministro alemán de Economía, Sigmar Gabriel, que también es el vicecanciller del país, dijo el domingo que "en mi opinión, las negociaciones con Estados Unidos han fracasado de facto, aunque en realidad nadie lo admite".
El negociador jefe de la UE, Ignacio García Bercero, restó importancia a los comentarios de Gabriel. Y en Washington, Matt McAlvanah, representante asistente de Comercio para Asuntos Públicos, insistió en que "de hecho las negociaciones hacen progresos continuados".