Alejandro Sanz y Juan Luis Guerra protagonizaron una gala de la Herencia Hispana en la que la música quedó eclipsada por la política y por la esperanza de ser la última edición que se celebra sin una reforma migratoria aprobada.
Alejandro Sanz y Juan Luis Guerra protagonizaron una gala de la Herencia Hispana en la que la música quedó eclipsada por la política y por la esperanza de ser la última edición que se celebra sin una reforma migratoria aprobada.