Los centros de atención o de resocialización de menores redujeron a un 80% el funcionamiento, eliminaron las visitas y permiten más frecuencia en las llamadas de los jóvenes con sus familiares, como medidas para mitigar el contagio de COVID-19.
Los centros de atención o de resocialización de menores redujeron a un 80% el funcionamiento, eliminaron las visitas y permiten más frecuencia en las llamadas de los jóvenes con sus familiares, como medidas para mitigar el contagio de COVID-19.