El mítico e incombustible -y antaño problemático- guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, ha concedido una nueva y reveladora entrevista en la que se explaya sobre el estilo de vida relativamente saludable que lleva desde hace aproximadamente un año, cuando decidió reducir significativamente la ingesta de alcohol como medida adicional a su renuncia definitiva a ciertas drogas que, en su opinión, se habían vuelto especialmente "aburridas" en tiempos recientes.
"Creo que llevo un año o algo así. He bajado el ritmo porque empezaba a estar harto de todo eso", ha revelado el músico de 74 años en conversación con la revista Rolling Stone para reconocer, a continuación, que su decisión está también ligada a su deseo de cuidar un poco más su salud.
"Sí, podríamos decir que ha sido un ajuste necesario".Aunque de vez en cuando se toma una copa de vino o una pinta de cerveza a modo de celebración o para socializar, el artista no duda en hablar de la nueva etapa que atraviesa en su vida en términos algo más drásticos, asegurando con rotundidad que "ya era hora de dejarlo por completo" y que, afortunadamente, no es realmente consciente del cambio sustancial que ha experimentado su vida: "La verdad es que no noto demasiado la diferencia, solo que ya no bebo y no disfruto haciéndolo", ha aseverado.
Quien sí se ha percatado de los efectos que la sobriedad ha venido ejerciendo en el artista a lo largo de los doce últimos meses es su compañero de banda Ronnie Wood, quien renunció definitivamente a la bebida y al consumo de cualquier tipo de estupefacientes hace ya ocho años. De hecho, el intérprete afirma que su trabajo con Keith es mucho más llevadero a día de hoy gracias al carácter "reposado" y flexible que exhibe ahora su compañero en el estudio de grabación."Es un placer trabajar con Keith en estos momentos.
Está mucho más reposado, está abierto a nuevas ideas y ya no es tan intransigente como antes. Hace unos años, yo acababa apretando los dientes y pensando: 'Se va a poner como un basilisco por hacer esto o lo otro'. Y ahora cuando le propongo algo suele decir: 'Está bien, amigo'.
En otros tiempos, el Keith que conocíamos no podía evitar pasarse de la raya y llegaba un punto en que se volvía desagradable. El problema es que esa línea estaba cada vez más y más cerca, pero es genial que se diera cuenta a tiempo", ha confesado Ronnie.
FUENTE: Showbiz