A menos de tres semanas para inaugurar el Carnaval, Río de Janeiro se engalana con una decoración llena de colorido para el estreno de su fiesta más popular, mientras que las escuelas de samba trabajan sin descanso.
A menos de tres semanas para inaugurar el Carnaval, Río de Janeiro se engalana con una decoración llena de colorido para el estreno de su fiesta más popular, mientras que las escuelas de samba trabajan sin descanso.