Tres años después del derrumbe que sepultó a los 33 mineros de Atacama en el fondo de una mina en el norte de Chile, la Fiscalía cerró el caso sin acusados, mientras sus protagonistas están lejos de tener la fama y fortuna que se pensó.
Tres años después del derrumbe que sepultó a los 33 mineros de Atacama en el fondo de una mina en el norte de Chile, la Fiscalía cerró el caso sin acusados, mientras sus protagonistas están lejos de tener la fama y fortuna que se pensó.