Los padres del niño británico con un tumor cerebral, que lo sacaron del hospital y huyeron con él, comparecerán ante un juez de Madrid de aquí al martes, tras ser detenidos en el sur de España, informó la policía el domingo.
"Los padres están en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición de la Audiencia Nacional", un tribunal de Madrid, declaró a la AFP un portavoz de la policía nacional.
La policía dispone de 72 horas a partir de su detención, anunciada el sábado poco después de las 21H09 GMT, para que pasen a disposición judicial.
"El niño está recibiendo asistencia sanitaria, los padres están detenidos y el resto de hermanos están con los hermanos que son mayores de edad", indicó el portavoz, quien no desveló dónde se encontraban estos últimos.
Una empleada del Hostal Esperanza de la ciudad de Benajarafe, a menos de 30 km de Málaga, en el sur de España, fue quien avisó a la policía de que la familia se alojaba en allí, indicó el domingo a al AFP otra empleada, que no quiso dar su nombre.
"Es mi compañera quien dio el aviso a la policía", declaró por teléfono. "Lo vio por el periódico digital", añadió, a propósito del mensaje de la policía española que anunciaba el sábado que buscaba a una familia en el Reino Unido.
Las autoridades de Gran Bretaña, Francia, y finalmente España, llevaban dos días buscando a Ashya King, de cinco años, al que sus padres sacaron el jueves del hospital de Southampton, en el sur de Inglaterra, en el que estaba ingresado, contra la opinión de los médicos.
Para las autoridades británicas, era "vital" encontrar al niño, que se desplaza en sillas de ruegas y no puede comunicarse.
La vida de Ashya, operado por última vez hace siete días, depende de una sonda naso-gástrica que le permite alimentarse. Las autoridades temían que se hubiera quedado sin baterías el sábado.
"Como puede ver, no tienen ningún problema, está muy contento desde que lo sacamos del hospital", afirmaba el padre, Brett King, en un vídeo colgado el sábado en Youtube, en internet, por uno de los hermanos de Ashya.
En las imágenes se ve al niño, con la sonda puesta, en brazos de su padre que afirma haberle sacado del hospital para poder buscar un tratamiento que el servicio público de sanidad británico NHS no ofrece de momento.




