Desvanecidas las trabas republicanas, los demócratas se encaminan a conseguir la confirmación de hasta 88 de los principales nominados judiciales del presidente Barack Obama este año, lo que sería el mayor total para cualquier presidente en dos decenios.
El año pasado, los demócratas hicieron más difícil para los republicanos descarrilar las nominaciones de Obama, al debilitar el sistema de tácticas dilatorias en el Senado. Este año, esa cámara ha aprobado 76 jueces federales, todos ellos nombramientos vitalicios. El líder de la mayoría senatorial demócrata Harry Reid espera confirmar una decena más antes del cierre de las sesiones esta semana — a sabiendas de que los republicanos que controlarán el Congreso el año próximo van a ser menos complacientes.
Cualquiera que sea la cifra de este año, va a superar por amplio margen los 43 jueces aprobados el año pasado y los 49 del 2012. Eso aumentará la marca de Obama en las cortes federales, aunque los jueces no necesariamente promueven la ideología política de los presidentes que les nominan.
"Él ha cambiado la faz de la judicatura", dijo Russell Wheeler, que estudia el sistema judicial para el centro de estudios Brookings Institution, de tendencia liberal. "Si eso tendrá un impacto a largo plazo o no está por verse".
Si el Senado confirma las 88 selecciones judiciales de Obama, esa sería la mayor cifra desde que el Senado dominado por los demócratas aprobó 99 jueces federales nominados por el presidente Bill Clinton en 1994, de acuerdo con Wheeler.
Varios legisladores dijeron que los demócratas tuvieron la oportunidad de debatir más nominados que lo que esperaban luego que los republicanos conservadores, liderados por Ted Cruz, forzasen una votación el fin de semana sobre órdenes ejecutivas de Obama para prevenir la deportación de millones de inmigrantes. Eso dio más tiempo a Reid para realizar votaciones.