Los barcos de rescate europeos llevan a miles de migrantes salvados en el mar a los puertos italianos, y políticos de derecha juran que sus regiones no les darán albergue.
El domingo arribaron cientos de los casi 3.500 migrantes rescatados la víspera en el Mediterráneo durante la travesía en embarcaciones precarias que parten desde Libia.
El gobernador de Liguria, Giovanni Toti, elegido la semana pasada, se negó a recibir migrantes mientras se evalúan los pedidos de asilo. La candidatura de Toti tuvo el apoyo de su mentor, el expremier derechista Silvio Berlusconi, y del partido antiinmigrante Liga Norte, que tuvo un gran aumento de votos en los comicios regionales.
En Roma, investigadores denunciaron que algunos políticos locales han cobrado sobornos por los contratos para albergar y alimentar a los migrantes.