Naciones de la UE han acordado la reubicación inicial de unos 32.000 refugiados que se encuentran en Italia y Grecia y los enviarán a otras naciones en el bloque.
El total se queda debajo de los 40.000 que se buscaban en un principio y es apenas una pequeña fracción de otros 120.000 refugiados que están bajo discusión el lunes en una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la UE en Bruselas.
El canciller luxemburgués Jean Asselborn informó que las primeras reubicaciones comenzarían "rápidamente".
Los ministros también aceptaron que las naciones que asuman la carga de la reubicación reciban 6.000 euros (6.750 dólares) por refugiado.
Decenas de policías húngaros se colocaron en las vías de tren cerca de Roszke que han sido un importante punto de cruce fronterizo para migrantes, con la idea de cerrar un hueco clave en la valla fronteriza de 177 km (110 millas) que levantó el país.
Cientos de migrantes que buscan entrar a Hungría han sido frenados mientras ingenieros colocan alambre de púas a lo largo de postes de acero. Un helicóptero hace rondines desde el aire.
La policía está diciendo a los inmigrantes que se dirijan hacia el oeste por campos agrícolas hasta el punto fronterizo autorizado más cercano, a 2 km.
Los migrantes todavía pueden cruzar Hungría por tren, carretera o a pie a través de puestos de control.