El aspirante a la candidatura republicana a la presidencia, Jeb Bush, reunió en los últimos meses 13,4 millones de dólares para su campaña a la Casa Blanca, mientras que su rival Marco Rubio terminó septiembre con más dinero disponible en el banco pese a haber recaudado menos de la mitad.
Las campañas presentaron el jueves sus nuevos informes de recaudación, que abarcan del 1 de julio al 30 de septiembre, ante la Comisión Federal de Elecciones. Las campañas de los dos políticos de Florida, inmersos en una competición cada vez más cerrada por los donantes republicanos tradicionales se esforzaron por proclamar sus ventajas respecto al otro.
Bush, exgobernador de Florida, terminó septiembre con unos 10 millones de dólares en efectivo. Rubio, senador del estado, recaudó 5,8 millones de dólares en el tercer trimestre y comenzó este mes con 11 millones de dólares en el banco, aunque en torno a un millón de dólares sólo serán accesibles si logra la candidatura republicana a la presidencia de Estados Unidos.
Hay varios criterios que no les sitúan como líderes de recaudación en el partido. Las donaciones a los candidatos parecen reflejar lo que indican las encuestas de opinión del verano, con políticos novatos y candidatos de fuera de la esfera legislativa como grandes atractivos.
El neurocirujano retirado Ben Carson reunió 20 millones de dólares durante ese periodo de tiempo. Y el senador de Texas Ted Cruz, una constante espina en el costado de los líderes republicanos del Congreso, recaudó 12,2 millones de dólares. Eso es poco menos que la suma reunida por Bush, pero el 30 de septiembre Cruz conservaba más dinero en el banco que Bush o Rubio.
Un total de 15 candidatos compiten por la candidatura republicana, tras la renuncia de dos el mes pasado por falta de fondos.
"Juntos, hemos empezado a construir una organización que confiamos consiga la candidatura republicana y gane la Casa Blanca", dijo el jueves el director de campaña de Bush, Danny Diaz, en un comunicado a sus partidarios.
"Esto es especialmente destacado dada la amplitud del campo de batalla actual", escribió. "Sabíamos desde el principio que esta sería una carrera ajustada y peleada, pero pocos pudieron anticipar lo volátil que sería".
Los aliados de Bush señalan a las ventajas económicas de Bush sobre otros candidatos cuando se tienen en cuenta los super PAC.
Estos comités de campaña, que a diferencia de las operaciones oficiales de los candidatos pueden aceptar contribuciones ilimitadas de los donantes, no pueden trabajar formalmente con los aspirantes pero están llenos de asesores de confianza. Y en el primer semestre del año Bush ayudó a recaudar 103 millones de dólares para su super PAC, Right to Rise, antes de convertirse en candidato.
Eso es más del doble de lo que había acumulado cualquier otro grupo externo republicano hasta el 30 de junio, según los últimos informes disponibles para los comités. En comparación, los dos grupos que respaldan a Rubio habían reunido al menos 32 millones de dólares para entonces. Estos organismos sujetos a menos restricciones no presentan nuevos informes hasta el final de enero.
El donante de Bush Ron Gidwitz, de Chicago, dijo confiar en que la campaña del exgobernador gasta su dinero sabiamente.
"Hace publicidad. Trabaja. Y está construyendo la mejor organización", dijo Gidwitz. "Estamos perfectamente posicionados para las primarias y asambleas cuando llegue el momento".
La campaña de Rubio, por su parte, presumió de su capacidad de ahorro e hizo hincapié en su ventaja de liquidez frente a Bush.
"Gracias a un presupuesto inteligente y disciplina fiscal, la campaña de Rubio empezó octubre con más dinero en el banco que la de Jeb Bush y la mayoría de las otras campañas", señaló el equipo de Rubio en un comunicado.
FUENTE: AP