Sandy Berger, quien fue asesor de seguridad nacional durante la presidencia de Bill Clinton y luego estuvo acusado de destruir documentos secretos, falleció el miércoles, dijeron allegados. Tenía 70 años.
Berger falleció de cáncer, dijo en un comunicado la empresa consultora que encabezaba, la Albright Stonebridge Group.
Berger fue asesor de seguridad nacional entre 1997 y el 2001, periodo durante el cual Estados Unidos lanzó bombardeos en Kosovo y contra Irak que entonces era regida por Saddam Hussein. Berger, abogado de profesión, también estuvo involucrado en las gestiones del gobierno de entonces para forjar acuerdos de libre comercio, y en las medidas de represalia contra Al Qaeda por los ataques dinamiteros contra las embajadas estadounidenses en el este África.
Durante el primer periodo de Clinton fue asesor adjunto de seguridad nacional, y antes de ello había trabajado en el Departamento de Estado bajo la presidencia de Jimmy Carter.
"Hoy en día es evidente su legado en la paz que reina en los Balcanes, en nuestra alianza con Japón y en nuestras fuertes relaciones con India y China", dijo en un comunicado el presidente Barack Obama.
En el 2005, Berger se declaró culpable de robarse documentos secretos de los Archivos Nacionales escondiéndolos en sus pantalones. Algunos de los documentos quedaron cortados con tijeras por razones que nunca fueron esclarecidas. Fue sentenciado a libertad condicional y a pagar una multa de 50.000 dólares. Luego expresó remordimiento por sus acciones.
Una vez salido del gobierno, ayudó a fundar una firma consultora que en el 2009 se fusionó con la que era regida por la ex secretaria de Estado Madeleine Albright.
"Berger era un hombre a quien le preocupaba profundamente el destino de nuestro país y cómo podía él ayudar a encontrar soluciones a los problemas", dijo Albright en entrevista telefónica. "En eso basaba su vida, en cómo podía marcar una diferencia".
Berger fue influyente en la política exterior durante un período relativamente sereno en el ámbito internacional: los años entre la caída de la Unión Soviética y los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
A Berger lo sobreviven su esposa, Susan, además de sus tres hijos y cinco nietos, indicó Albright.