A continuación, las últimas noticias sobre las decenas de miles de personas que cruzan Europa en busca de seguridad y una vida mejor. Todas las horas son locales.
Policías griegos antimotines trasladaron a cientos de migrantes que protestaban en un paso fronterizo con Macedonia, que les niega la entrada en su país por considerarlos migrantes económicos y no refugiados.
La protesta había cortado durante tres semanas varias líneas ferroviarias entre Grecia y el norte de Europa, y de forma periódico impedía que los refugiados aceptados por Macedonia cruzaran la frontera. Se esperaba que los convoyes de tren se reanudaran pronto.
Varios autobuses con unas 650 personas a bordo, incluidos muchos ciudadanos de Marruecos e Irán, avanzaban hacia el sur desde el puesto fronterizo de Idomeni, que la policía había acordonado para expulsar a los migrantes.
Se esperaba que los autobuses, escoltados por motocicletas y autos patrulla de la policía, llegaran a Atenas más tarde el miércoles. Las autoridades prepararon refugios en la capital e instarán a los migrantes a presentar solicitudes de asilo en Grecia.
Diez migrantes fueron detenidos por resistirse a subir a los autobuses. También periodistas y fotógrafos fueron detenidos temporalmente pese a obedecer las instrucciones de la policía de mantenerse lejos de algunas zonas.
Macedonia sólo permite la entrada a personas de Siria, Afganistán e Irak, tres países sumidos en conflictos. Los que cruzan continúan su largo camino al norte hacia países europeos más ricos. Las personas de otros países que protestaban junto a la frontera afirman que ellos también merecen estatus de refugiado porque están perseguidos en sus países.
La guardia costera griega anunció la recuperación de otro cadáver, en este caso de un niño, en el mar del Egeo, lo que eleva al menos a 12 la cifra de muertos en el naufragio de una embarcación de migrantes que viajaban de Turquía a Grecia. Otras 12 personas estaban desaparecidas y 26 fueron rescatadas.
Se cree que unas 50 personas navegaban en el bote de madera cuando empezó a hacer aguas cerca del islote griego de Farmakonissi el miércoles por la mañana. Guardacostas y barcos de la marina, un helicóptero y un barco de la agencia europea de fronteras Frontex buscaban a los desaparecidos en la zona.
Grecia es el principal punto de entrada para los refugiados y migrantes económicos que buscaban entrar en la Unión Europea. Más de 700.000 personas han entrado en el país en lo que va año, y la inmensa mayoría tratan de atravesar los Balcanes para llegar a países europeos más prósperos.
La policía griega cerró un paso fronterizo con Macedonia en el norte del país e impidió a la gente acercarse a 5 kilómetros del cruce, tras un pulso con cientos de personas a las que se había negado la entrada en el país vecino.
Las autoridades griegas cerraron la zona en la madrugada del miércoles y detuvieron brevemente a periodistas y fotógrafos en el perímetro. Más de 200 policías antimotines se desplegaron en la zona de frontera en Idomeni tras el plante, que congeló los servicios ferroviarios entre Grecia y otros países europeos.
Los migrantes llevan tres semanas en la frontera, después de que las autoridades en Macedonia restringieran el acceso y admitieran sólo a los que suelen recibir asilo político, como ciudadanos de Siria e Irak.
Los migrantes serán trasladados a Atenas en autobuses, dijo la policía.
Al menos 11 personas murieron y 13 estaban desaparecidas después de que un bote con unos 50 migrantes se hundiera en el mar Egeo, según dijeron el miércoles las autoridades griegas.
La guardia costera anunció el rescate de 26 personas con vida. El accidente se produjo de madrugada cuando una embarcación de madera en la que viajaban los migrantes desde Turquía naufragó cerca del islote de Farmakonissi.
Los muertos eran cinco menores, cuatro hombres y dos mujeres. Sus nacionalidades no se conocían en un primer momento.
Grecia es el principal punto de entrada para refugiados y migrantes económicos que buscan una vida mejor en la Unión Europea.