Turquía y las fuerzas kurdas en el norte de Siria alcanzaron un "acuerdo endeble" para detener los enfrentamientos entre ambos, cuando se cumple una semana del inicio de la ofensiva de Ankara en el país vecino que ha atizado la tensión entre el gobierno de Erdogan y Washington.
La tregua fue anunciada este martes por un alto funcionario de defensa estadounidense y por milicias kurdas en el norte de Siria, pero no ha sido confirmada por Ankara.
"En las últimas horas, nos han asegurado que todas las partes involucradas van a detener los disparos y enfocarse en la amenaza del ISIL", dijo el coronel John Thomas, portavoz del Comando Central, utilizando un acrónimo del grupo yihadista Estado Islámico (EI).
"Es un acuerdo endeble por al menos el próximo par de días, y esperamos que se solidifique", agregó.
Estados Unidos trata de frenar el aumento de la violencia entre las fuerzas turcas y milicias kurdas del YPG que operan en Jarablus, ciudad fronteriza de Siria, y sus alrededores.
Ambas partes son respaldadas por Washington, en tanto Turquía es un aliado clave en la OTAN.
Es un escenario desalentador para el Pentágono, que ha basado su esperanza de derrotar al EI en Siria en las Fuerzas Demócratas Sirias (SDF) lideradas por los kurdos y ha invertido grandes sumas para entrenar y pertrechar a este grupo.
Thomas calificó de "alentador" el acuerdo para detener estos enfrentamientos.
El "Consejo Militar de Milicias de Jarablus", que cuenta con el apoyo de los SDF confirmó que hay una tregua.
"Acordamos un cese el fuego con el Estado turco, a instancias de Estados Unidos y de la coalición internacional", que está luchando contra el EI, dijo el portavoz del comando, Ali Hajo.
Vía telefónica, Hajo indicó que la tregua comenzó a medianoche (21H00 GMT del lunes) y que se espera que "dure por un periodo de tiempo no establecido".
"Estamos continuamente negociando (con las fuerzas turcas) con la mediación de los estadounidenses", dijo sin dar más detalles.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó que este martes la situación estuvo calmada en Jarablus, posición que las tropas turcas lograron capturar a los yihadistas del EI el primer día de la ofensiva en territorio sirio que lanzaron el miércoles pasado.
En tanto, Ankara no ha confirmado ni negado la situación, afirmando que lo que espera es que los kurdos cumplan con la promesa hecha a Estados Unidos de retirarse al este del Éufrates, "lo antes posible".
El lunes, el viceprimer ministro turco Numan Kurtulmus dijo que el objetivo del ejército es "limpiar la región del grupo yihadista Estado Islámico (EI) e impedir" que los kurdos "establezcan un corredor de lado a lado" de la frontera, lo que "dividiría a Siria".
Ankara considera al partido kurdo sirio PYD (Partido de Unión Democrática) y a su rama militar, las YPG, como organizaciones "terroristas", pese a que Estados Unidos -aliado de Turquía en la OTAN-, apoya a los kurdos de Siria al considerarlos como los más eficaces combatientes contra el EI.
El gobierno de Recep Tayyip Erdogan, en permanente conflicto con los kurdos en su propio territorio, ve con preocupación la idea de que los kurdos sirios formen un cinturón de territorios en su frontera, al considerar que esto amenazaría la seguridad de Turquía.
El lunes, Turquía advirtió que lanzará más bombardeos contra los kurdos del YPG en Siria, si éstos no se retiran.
Sin embargo, los analistas consideran que para Turquía hay muchos riesgos latentes si se involucra más en la guerra civil siria y si se enfrenta a las YPG, atizando las tensiones con Washington, importante aliado, miembro de la OTAN.
FUENTE: AFP