El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, dijo este jueves que estaba profundamente entristecido por la muerte del disidente chino Liu Xiaobo pero se abstuvo de criticar a China por no permitir que recibiera tratamiento médico en el extranjero.
El famoso disidente murió tras una batalla contra el cáncer, y permaneció detenido hasta el final de sus días, ya que Pekín rechazó los pedidos internacionales para que le permitieran abandonar el país.
Guterres quedó "profundamente entristecido" por la muerte de Liu y "envía sus condolencias a la familia y amigos", dijo el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric.
Interrogado acerca del rechazo de China a que Liu recibiera tratamiento médico en el extranjero y las preocupaciones por la salud de su viuda, la poetisa Liu Xia, quien se halla bajo arresto domiciliario, Dujarric se limitó a responder: "Por el momento no tengo más nada que decir".
En contraste con Guterres, el responsable de la comisión de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra'ad Al Hussein, describió a Liu como "la figura emblemática de la paz y la democracia en China" y urgió a Pekín a autorizar a Liu Xia a viajar fuera del país.
FUENTE: AFP