La canciller alemana, Angela Merkel, recibe mañana al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en una reunión centrada en la situación creada tras la retirada de EEUU del acuerdo con Irán y salpicada por sucesivos disensos bilaterales.
Netanyahu iniciará en Berlín una visita europea que le llevará a continuación a París, donde asimismo abordará con su presidente, Emmanuel Macron, la situación creada por el abandono estadounidense del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 -EEUU Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania-.
La propia Merkel ha expresado reiteradamente -como en su reciente reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin, en la ciudad de Sochi (mar Negro)- su voluntad de mantener en pie ese pacto, suscrito bajo la presidencia de Barack Obama en EEUU y fruto de un largo proceso diplomático.
Se trata éste de un propósito compartido por el conjunto de la Unión Europea (UE), determinada a salvar el pacto multilateral y garantizar las inversiones de sus empresas en Irán en medio de las amenazas de Washington de dictar las sanciones más fuertes de su historia contra Teherán.
Netanyahu llegará a Berlín como nuevo gran aliado del presidente Donald Trump, quien además del desmarcarse unilateralmente del acuerdo nuclear con Irán tiene en jaque a las potencias europeas con su decisión de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio de la UE, además de Canadá y México.
Merkel, además, ha expresado asimismo reiteradamente su rechazo a la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel e insistido en que el estatus de la ciudad "debe negociarse en el marco de una solución de dos Estados".
Berlín dispensa a Tel Aviv un trato de socio preferencial, por razones de responsabilidad histórica de Alemania hacia Israel, pero las relaciones bilaterales pasan por un momento delicado.
La canciller alemana y el primer ministro israelí llevan meses postergando la concreción de su cumbre bilateral anual -que de acuerdo a la práctica rotatoria debería celebrarse en Israel-.
La última de esas citas anuales, en 2017, quedó pospuesta "sine die", a raíz del rifirrafe derivado de la negativa de Netanyahu a recibir al entonces ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, por haberse reunido con una ONG israelí crítica con la ocupación de los territorios palestinos.
A esta situación siguieron críticas de Merkel a la política de asentamientos israelí, hasta que finalmente la cumbre bilateral quedó aparcada indefinidamente.
Tras su reelección como canciller, el pasado marzo, Merkel y Netanyahu acordaron en una conversación telefónica retomar esa ronda regular, pero hasta ahora no se ha concretado una fecha.
Alemania mantiene desde hace décadas la consigna de la máxima prudencia respecto a cualquier crítica hacia Israel, por responsabilidad histórica, así como el respeto al derecho del Estado de Israel a defenderse.
FUENTE: EFE




