El almirante de cuatro estrellas que iba a asumir el cargo más alto de la Marina de Estados Unidos el 1 de agosto decidió retirarse, en un fracaso extraordinario provocado por lo que el secretario de la Marina Richard Spencer calificó como una falta de juicio con respecto a una relación profesional.
Los dirigentes de los servicios militares, tanto civiles como uniformados, desempeñan papeles menos críticos en la seguridad nacional que el secretario de Defensa, y no están en la cadena de mando militar. Sin embargo, son los responsables de garantizar que las fuerzas armadas estén entrenadas, equipadas y preparadas para el combate y otras funciones.
Moran había sido tomado en cuenta para asumir el máximo cargo de la Marina, nominado por el presidente Donald Trump y confirmado por el Senado en mayo para reemplazar al almirante John Richardson como director de operaciones navales y como miembro del Estado Mayor Conjunto.
En su lugar, Moran dijo en un comunicado emitido el domingo por la tarde que le comentó a Spencer que decidió rechazar su nombramiento y pidió que le permitieran jubilarse.
Spencer dijo que su visión para la Marina incluye “una determinación urgente de todos” para cumplir con los altos estándares.
FUENTE: AP